Universal Pictures
Con
la dirección y guion de Richard Harris y la actuación de Donhnall Gleeson y la
guapa Rachel McAdams, esta comedia romántica inglesa logra emocionar hasta los más duros.
Tim
Lake (Gleeson) es un joven sin muchas cualidades y sin mucha suerte que a los
veintiún años se entera de que es capaz de regresar al pasado cuando lo desee.
Esto abre en su vida un sinfín de posibilidades para mejorar su vida,
principalmente cuando conoce a Mary (McAdams) y hará todo para enamorarla. Luego
de un largo viaje a través de su vida y de distintas situaciones susceptibles
de vivirlas diferente, Tim se dará cuenta del verdadero sentido de la vida y
cómo vivirla.
Con
un guion inteligente, aunque hacia dos tercios de la película se vuelve un poco
lento, es capaz de transmitir el mensaje del “secreto de la felicidad” y lo
hace tan pragmático que logra tocar los corazones del auditorio y dejar un gran mensaje.
Cambiaría
a McAdams. Aunque me encanta verla y me encantan sus actuaciones de joven
enamorada, siento que ya vi todas las películas que hace, porque todas son
historias de amor por siempre y siento que al verlos pasear de la mano por las
calles se van a acostar en la calle a ver las luces del semáforo (The
Notebook, 2004), o más aún, con el
tema del novio que viaja en el tiempo, se le va a esfumar en cualquier momento
(The Time Traveler’s Wife, 2009).
Ampliamente
recomendada para hombres y no sólo a los sentimentales. Me ha impactado la
cantidad de varones que me han dicho lo mucho que les conmovió. Tal vez por ser
el protagonista masculino, por la estrecha e ideal relación que tiene con su
padre, por la parte del “secreto de la felicidad” o por las tres. Garantizada.