La película ganadora del Oscar es una película increíblemente entretenida, divertida e interesante.
Después de la muerte del Rey George V y de la abdicación del sucesor natural, el Rey Edward VIII, “Bertie” (Colin Firth), como le apodan de cariño, se ve obligado a subir al trono y convertirse en el Rey George VI de Inglaterra. Bertie ha sufrido de tartamudez desde niño y al ser coronado y para el cumplimiento de sus deberes como Rey, entra en una etapa de conflicto pues ha intentado muchos métodos con muchos terapeutas del lenguaje sin que alguno haya surtido efecto. Entonces su esposa encuentra a Lionel Logue (Geoffrey Rush), un excéntrico pero reconocido terapeuta con métodos poco ortodoxos que sacan de quicio a Su Majestad. Todo el aprendizaje que ha adquirido durante su tratamiento será puesto a la prueba más grande: ser la voz del líder que se necesita que inspire, dé confianza y fuerza a su nación para entrar a la Segunda Guerra Mundial.
El terapeuta Logue, astuto y sui generis, cautiva y se convierte en pieza angular de esta historia desde el momento en que conoce al rey, mismo en el que ‘irreverentemente’ elige tutearlo y además, llamar ‘Bertie’ (¿quizá por ser australiano?). Es a través de esa sencillez, de tratar al rey como persona, como ser humano antes que como rey; con humanidad, autenticidad y sinceridad, que comienza a forjar un lazo con él, lidiando con su soledad, cultivando una bella amistad y hasta haciendo las veces de psicólogo personal de Bertie. La figura de la reina Elizabeth, pesa a la manera en la que reza el refrán: “Detrás de cada gran hombre…” y da fuerza a un rey lleno de inseguridades y miedos.
Las excepcionales actuaciones de Colin Firth como el rey Jorge VI, de Geoffrey Rush como Lionel Logue y de Helena Bonham Carter como la reina Elizabeth, quien una vez más hace gala de su capacidad histriónica (personalmente una de mis actrices favoritas), sirven como marco para el desarrollo de una bella historia con un guión portentoso de David Seidler, quien por cierto, también sufrió de tartamudez
Basada en la historia real de la nobleza británica y ganadora al Oscar por mejor película, mejor actor, mejor director y mejor guión, y aún exhibiéndose en los cines, indiscutiblemente un film obligado.